En Teherán se suspendió la ceremonia pública de despedida al líder supremo, Alí Jameneí, que debía celebrarse en la capital, y las autoridades anunciaron que informarán próximamente del nuevo día y hora del funeral. La decisión afecta directamente a los actos previstos en la mezquita Mosalá, punto central de la despedida anunciada.
La televisión estatal señaló que el acto, difundido esta mañana, aún no estaba completamente definido. La Agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, confirmó la suspensión y dijo que el cronograma será comunicado más adelante.
Las autoridades no ofrecieron explicaciones sobre las razones de la suspensión. El anuncio generó expectativa entre los asistentes previstos y entre los medios locales sobre el calendario de los próximos eventos oficiales.
Jameneí murió en ataques de Israel y Estados Unidos contra el centro de Teherán, en el primer día del conflicto. La situación ha acelerado los procedimientos internos para la sucesión del liderazgo.
La Asamblea de Expertos, compuesta por 88 clérigos, podría elegir a su sucesor la próxima semana. Mientras tanto, un consejo de liderazgo asumirá las funciones correspondientes.
Ese consejo está integrado por el presidente de Irán, Masud Pezeshkian; el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei; y un jurista del Consejo de Guardianes, en este caso el ayatolá Alireza Arafi.


