En Irán, el gobierno declaró 40 días de luto por la muerte del líder supremo, Ali Jameneí, que, según la televisión estatal, falleció en ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel. La medida afecta a la vida pública y a la movilización oficial en todo el país.
La televisión pública informó del fallecimiento y la Guardia Revolucionaria confirmó la noticia, describiendo la pérdida como el martirio de su máximo dirigente y expresando pesar por su muerte. El cuerpo militar instó a toda la sociedad a mostrar unidad nacional y cohesionarse en torno a la defensa del país.
Un presentador de la televisión estatal anunció el inicio del luto en directo, mientras que el presidente de Estados Unidos informó sobre la muerte y publicó mensajes en los que calificó a Jameneí en términos negativos y pidió cambios en el gobierno iraní. Esos pronunciamientos fueron difundidos en sus redes oficiales.
La ofensiva conjunta atribuida a Estados Unidos e Israel se dirigió a objetivos en Teherán y en otras ciudades como Tabriz e Isfahán, según los informes. Las autoridades y organizaciones humanitarias han reportado víctimas y daños por los bombardeos.
Según cálculos de la Media Luna Roja, los ataques han dejado más de 200 muertos hasta el momento. La situación mantiene incertidumbre sobre la evolución de la respuesta interna y la reacción internacional.


