La escalada bélica en Medio Oriente ha repercutido directamente en la seguridad regional y en el tránsito comercial por vías marítimas clave, con efectos sobre el suministro energético y la movilidad de viajeros. Las operaciones militares han provocado sirenas, ataques transfronterizos y alteraciones en el transporte que afectan a poblaciones y puertos del área.
Irán lanzó una nueva oleada de ataques contra Israel, bases militares estadounidenses y objetivos en varios países de la región, y advirtió que Estados Unidos “llegará a lamentar amargamente” el hundimiento de un buque de guerra iraní en el océano Índico. Un líder religioso de alto rango pidió “la sangre de Trump” en declaraciones televisadas, en un llamado inusual a la violencia por parte de la cúpula clerical.
El ministro de Exteriores iraní calificó de “atrocidad en el mar” el hundimiento del buque IRIS Dena, que dejó al menos 87 marinos iraníes muertos, y responsabilizó a la Armada estadounidense. En respuesta, Israel informó haber atacado múltiples objetivos dentro de territorio iraní y reportó que misiles alcanzaron sitios de lanzamiento de largo alcance y otras instalaciones.
En Israel se activaron sirenas antiaéreas en Tel Aviv y Jerusalén mientras la televisora estatal iraní informó de ataques adicionales contra bases estadounidenses. El ejército israelí dijo haber atacado 80 objetivos en Líbano vinculados a Hezbolá en las últimas 24 horas, además de acciones contra blancos en Irán.
Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva que, según los aliados, dio muerte al liderazgo de Irán, incluido el líder supremo, y dañó arsenales de misiles e instalaciones nucleares; objetivos y plazos han variado y las autoridades describen un conflicto de duración indefinida. Las autoridades iraníes, libanesas e israelíes reportan más de 1.200 muertos en Irán, más de 70 en Líbano y alrededor de una docena en Israel.
Las hostilidades se han extendido por otros países: un dron se estrelló cerca del aeropuerto de Najicheván en Azerbaiyán y otro cayó próximo a una escuela dejando dos civiles heridos, según el Ministerio de Exteriores de ese país. En Abu Dabi, fragmentos de un dron derribado causaron seis heridos cerca de la base aérea de Al Dhafra, que aloja fuerzas estadounidenses.
Qatar desalojó temporalmente residentes próximos a la embajada de Estados Unidos en Doha y luego reportó un ataque con misiles en la ciudad, mientras Arabia Saudí informó haber destruido un dron en una provincia fronteriza con Jordania. Además, se registró un ataque a un buque petrolero frente a la costa de Kuwait, con una explosión de causa no precisada, lo que amplía la zona de riesgo para el transporte marítimo.
Desde el inicio de los combates se han sucedido incidentes en el golfo de Omán y el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial, y las interrupciones han afectado ya al suministro energético. El precio del crudo, que llegó a estabilizarse momentáneamente, volvió a subir y el petróleo de referencia Brent acumula un aumento cercano al 15% desde el inicio del conflicto.


