El pasado domingo, un deslizamiento de tierra en el Cañón de los Pericos, ubicado en la Sierra de Zapalinamé, Coahuila, resultó en la trágica pérdida de dos vidas: una madre y su hijo de ocho años. Esta familia, que realizaba senderismo en compañía de otros, enfrentó un fatal accidente que dejó al padre gravemente herido.
El incidente ocurrió durante la tarde, cuando la familia, originaria de San Luis Potosí, disfrutaba de una excursión en un lugar conocido tanto por su belleza natural como por su historial de accidentes relacionados con deslaves. Las recientes lluvias habían debilitado el terreno, generando condiciones propicias para el desprendimiento de rocas, lo que tomó por sorpresa a los excursionistas.
Testigos afirmaron que el deslizamiento se produjo de manera súbita, impactando directamente al grupo. Rodolfo, el padre, quien guiaba la caminata y contaba con experiencia en senderismo, sufrió lesiones graves y fue hospitalizado en la clínica 1 del Seguro Social.
Lamentablemente, Sandra falleció en el lugar debido a las lesiones causadas por las rocas, mientras que su hijo, Rudy, a pesar de los esfuerzos médicos en el camino al hospital, no sobrevivió a un paro cardíaco provocado por el trauma del incidente.
El Cañón de los Pericos, aunque popular entre los amantes del senderismo, también recuerda la importancia de tomar precauciones al explorar áreas de riesgo. Se aconseja, en caso de encontrarse con un deslave, evacuar inmediatamente la zona, buscar refugio en áreas elevadas, notificar a las autoridades y llevar consigo un kit de emergencia que incluya agua, alimentos y medicinas esenciales.




