El Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) informó que en las elecciones locales de 2021, sujetos armados despojaron de urnas en 16 casillas, en una jornada que culminó con el triunfo del morenista Rubén Rocha Moya como gobernador. Este incidente, ocurrido principalmente en el municipio de Ahome, destaca la creciente preocupación por la violencia política en la región.
Según el informe del IEES, varios encapuchados armados con rifles de alto calibre llegaron a las casillas alrededor de las 4:30 de la tarde y sustrajeron las urnas antes de huir. Además, estos individuos amenazaron a los funcionarios electorales, exigiendo la retirada de los módulos y causando la suspensión definitiva de 20 casillas debido al riesgo de violencia en localidades como Goro Dos, Felipe Ángeles y Los Mochis.
Por primera vez en la historia electoral contemporánea de Sinaloa, se reportaron actos vandálicos en las casillas, lo que subraya un problema de seguridad que ha afectado los procesos democráticos. Previo a la jornada electoral, el estado había sufrido episodios de violencia política relacionados con grupos criminales, que incluyeron secuestros de miembros de partidos opositores.
Aún más relevante, el 29 de abril el gobierno de Estados Unidos solicitó la extradición de Rubén Rocha Moya y otros nueve individuos, alegando nexos con el Cártel de Sinaloa. Las acusaciones incluyen el robo de urnas y secuestros de oponentes políticos, sugiriendo que Rocha Moya habría prometido integrar a funcionarios en su administración alineados con los intereses del cártel a cambio de apoyo electoral.
Se sostiene que, una vez en el cargo, el gobernador permitió que el cártel consolidara su influencia sobre instituciones clave de seguridad en Sinaloa, intensificando así las preocupaciones sobre la integridad del gobierno estatal y la seguridad pública.



