El encuentro entre el presidente chino Xi Jinping y el mandatario estadounidense Donald Trump, celebrado en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, destaca la importancia de la relación entre ambas naciones. Durante la reunión, Xi subrayó que «los intereses comunes de China y Estados Unidos superan sus diferencias» y enfatizó que los países deben ser «socios y no rivales».
Ambos líderes participaron en una ceremonia de recepción militar, donde Trump expresó su honor por la bienvenida y elogió la actitud de un grupo de niños que ondearon banderas de ambos países. En sus declaraciones, el presidente estadounidense destacó la calidad de la relación entre ellos, señalando que a lo largo de su mandato han resuelto dificultades de manera efectiva.
Xi, por su parte, aprovechó la ocasión para felicitar a Trump por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos. Este es el primer viaje del presidente estadounidense a Pekín en casi una década, desde la cumbre de 2017. La delegación americana incluyó a importantes líderes empresariales, como Tim Cook de Apple y Elon Musk de Tesla.
Ambos mandatarios comenzaron la cumbre con un saludo prolongado y cordial, seguido de una serie de salvas de cañón y saludos militares. Los importantes líderes de cada país fueron acompañados por sus respectivos gabinetes, incluyendo a figuras clave del Partido Comunista Chino y del gobierno estadounidense. La reunión representa un paso significativo en las relaciones bilaterales, en un contexto de crecientes tensiones globales.





