La decisión afecta directamente a la Unión Europea y a sus agricultores, que temen por la competitividad de su producción, ya que la mayoría provisional de Estados miembros respaldó la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, a la espera de que el Consejo cierre formalmente el procedimiento.
Miles de agricultores se han movilizado en varios países europeos para pedir que no se ratifique el pacto, por considerar que podría poner en riesgo la producción local y su modo de vida.
Se trata del acuerdo entre la UE y los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), cuya firma provisional corresponde exclusivamente a la Unión y no requiere la ratificación de parlamentos nacionales.
En una reunión de embajadores permanentes ante la UE se alcanzaron los apoyos suficientes para lograr la mayoría cualificada exigida, según fuentes diplomáticas, lo que permite avanzar en el proceso formal en el seno del Consejo.
Francia y Hungría anunciaron su voto en contra y otros Estados optaron por la abstención, mientras que la presidenta de la Comisión Europea recibirá el mandato para firmar el acuerdo en nombre de la Unión, con el Parlamento Europeo llamado a dar su consentimiento.
El acuerdo podrá entrar en vigor de forma provisional tras la ratificación por al menos un país del Mercosur, si bien quedará sustituido cuando los 27 Estados miembros ratifiquen el pacto de manera conjunta, que incluye aspectos comerciales, políticos y de cooperación.
La posición favorable de muchos Estados se apoyó en la incorporación de salvaguardas destinadas a proteger a los agricultores europeos: se fijó un umbral del 5% que obligará a la Comisión a abrir una investigación si las importaciones de productos sensibles aumentan en ese porcentaje respecto a la media de los tres años anteriores o si su precio es al menos un 5% inferior al del equivalente europeo.
Entre los productos considerados sensibles figuran pollo, ternera, huevos, cítricos y azúcar, y, si la Comisión constata perjuicios a los productores europeos, podrían suspenderse temporalmente las ventajas comerciales para esas importaciones; el expediente de salvaguardas será ahora remitido al Parlamento Europeo para su validación en primera lectura antes de la aprobación definitiva por el Consejo.


