En Teherán, la televisión estatal iraní afirmó haber sido atacada por Estados Unidos e Israel y perdió su señal tras un primer aviso de que seguía emitiendo, según el propio medio público. La situación afectó directamente a la programación local y generó inquietud entre los televidentes.
La radiotelevisión pública iraní indicó en su canal de Telegram que “partes de la sede de la Radio y Televisión de Irán fueron blanco de ataques sionista-estadounidenses”. El mensaje fue difundido por la emisora como fuente principal de la información.
En un primer momento la cadena dijo que continuaba emitiendo, pero más tarde pidió a los usuarios que sintonizaran de nuevo sus canales al perder la conexión. Observadores informaron de humo sobre los edificios de la emisora tras los incidentes.
IRIB ya había sido blanco de un ataque en junio pasado en el que murieron dos periodistas, lo que añade contexto a la preocupación por la seguridad de los medios estatales. Las autoridades locales informaron de múltiples bombardeos en la jornada.
Fuentes abiertas señalan al menos siete oleadas y dos decenas de bombardeos que han causado daños y víctimas, aunque no hay cifras oficiales sobre su alcance. No ha sido posible verificar de forma independiente la magnitud de los ataques, y se restringe el acceso de medios internacionales a las zonas afectadas.
A pesar de los ataques, cientos de personas se congregaron en plazas de Teherán para lamentar la muerte del líder supremo de Irán, cuyo fallecimiento fue anunciado de madrugada, según reportes desde la capital.


