Un amplio análisis internacional sobre el uso de pantallas advierte riesgos para la salud mental, la conducta y el rendimiento escolar de niños y adolescentes, una conclusión que preocupa a familias y autoridades de Michoacán.
La revisión, publicada en la revista JAMA Pediatrics, reunió 153 estudios longitudinales con participantes de entre 2 y 19 años seguidos durante hasta veinte años.
Los resultados muestran que un mayor uso de medios digitales se asocia de forma sistemática con más síntomas depresivos, problemas de conducta, mayor riesgo de autolesiones y adicciones, y un empeoramiento del rendimiento académico.
Entre los distintos tipos de medios, las redes sociales fueron las vinculadas con peores desenlaces: un uso más frecuente se relacionó con mayor probabilidad de depresión, dificultades conductuales, consumo de sustancias, autolesiones y peor desempeño escolar a largo plazo.
Los videojuegos ofrecieron un patrón mixto: por un lado se asociaron con niveles superiores de agresividad y problemas de conducta, especialmente cuando contienen contenidos violentos; por otro, mostraron una relación modesta con mejor funcionamiento ejecutivo y atención, posiblemente por las demandas cognitivas de algunos juegos.
Los efectos fueron más marcados en los primeros años de la adolescencia y en los estudios más recientes, lo que sugiere un papel creciente de plataformas inmersivas y algoritmos diseñados para aumentar la participación y los patrones de uso intensivo.
Aunque la relación observada no prueba causalidad directa, la consistencia de los hallazgos en distintos países, grupos de edad y diseños de estudio genera inquietud como problema de salud pública.
Los autores recomiendan que la respuesta no recaiga solo en las familias: piden regulaciones y cambios en el diseño de las plataformas para adecuarlas a la edad, reducir características persuasivas, reforzar la privacidad de menores y establecer mecanismos claros de rendición de cuentas.
Paralelamente, sugieren a los padres mantener comunicación abierta sobre el tiempo en línea, fijar límites coherentes y priorizar el sueño y actividades fuera del entorno digital.
Uso prolongado de pantallas perjudica rendimiento escolar y salud mental


