En Estados Unidos, la Casa Blanca aseguró que el país avanza hacia el control del espacio aéreo iraní y que espera completar los objetivos alcanzables en un plazo de cuatro a seis semanas. La declaración subraya el impacto directo de la política exterior en la seguridad nacional estadounidense.
La secretaria de prensa Karoline Leavitt dijo a periodistas que ese plazo corresponde a objetivos concretos y se negó a ofrecer más detalles operativos. Añadió que las agencias de inteligencia y el gobierno están evaluando posibles candidatos para liderar Irán.
La búsqueda de candidatos se produce un día después de que el presidente afirmara que Estados Unidos debe participar en la elección del próximo liderazgo iraní. En una entrevista, el presidente expresó además su escepticismo sobre que el hijo del ayatolá Alí Jamenei sea el sucesor más probable del difunto líder supremo.
Leavitt declaró que no habrá acuerdo con Irán salvo la «rendición incondicional» y explicó que, según la administración, esa situación se dará cuando el comandante en jefe determine que Irán ya no representa una amenaza y que los objetivos militares se han cumplido por completo. La Casa Blanca presentó la exigencia como condición para cualquier negociación.
Tras la ofensiva estadounidense-israelí, Teherán respondió con una serie de bombardeos contra bases con presencia de tropas estadounidenses en Oriente Medio, ataques en los que han muerto seis militares estadounidenses. Pese a la presión militar, Irán no ha mostrado señales de rendición ante las acciones de Estados Unidos e Israel.


