La Secretaría de Economía detectó en México 750 empresas del sector del acero con actividades presuntamente irregulares, por lo que suspendió las importaciones e inició procedimientos para cancelar los beneficios del programa IMMEX a 350 de esas firmas, medida con impacto directo en la industria nacional.
La dependencia informó que realizó inspecciones y verificaciones a empresas dedicadas a la fabricación y comercialización de productos de acero tanto en territorio mexicano como en el extranjero para determinar la legalidad de sus operaciones de importación y exportación.
También revisó el cumplimiento de las reglas de origen de fabricantes extranjeros que exportan productos siderúrgicos al país, como parte de una llamada “operación limpieza”.
Las acciones derivan de análisis en mesas interinstitucionales en las que participan la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, la Secretaría de Economía, el Servicio de Administración Tributaria y la Agencia Nacional de Aduanas de México.
Con información de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) se identificaron las 750 empresas, y en 350 de ellas se suspendieron actividades de importación y se iniciaron los procedimientos para retirar el régimen IMMEX, que permite la importación temporal sin el pago de impuestos para bienes destinados a la exportación.
Entre las firmas suspendidas la Secretaría destacó el caso de Bremsa Regiomontana S.A. de C.V., que junto con otra empresa habría triangulado operaciones de importación por 76,761 toneladas de acero, según lo señalado por la autoridad.
El resto de las empresas detectadas permanece bajo análisis y en cumplimiento de requerimientos de información para determinar si procede el inicio de procedimientos administrativos adicionales.
Adicionalmente, México ha abierto investigaciones antidumping contra algunos productos de acero de origen chino y ha impuesto aranceles a ciertos productos, en el marco de esfuerzos más amplios para limitar importaciones que compiten con precios inferiores y afectan al mercado doméstico en sectores como el textil, calzado, madera, plásticos y electrónicos.


