La denuncia de la Coalición de la Flotilla de la Libertad tiene repercusión en España, donde participaron 63 activistas en las embarcaciones implicadas; la organización exige investigación sobre las presuntas agresiones sexuales y violaciones sufridas por algunos de sus miembros a manos de agentes y funcionarios israelíes.
La Coalición condenó los hechos y reclamó una indagación inmediata, independiente y creíble, además de la rendición de cuentas de los responsables.
Los voluntarios fueron trasladados a una prisión israelí tras ser interceptados por el ejército mientras intentaban llegar a Gaza para entregar ayuda humanitaria.
Entre los denunciantes figuran la periodista alemana Anna Liedtke, que declaró haber sido violada tras resistirse a un registro corporal, el periodista italiano Vicenzo Fullone y la activista australiana Surya McEwen, quienes han denunciado haber sufrido agresiones sexuales durante su detención.
La organización calificó los delitos sexuales como graves violaciones de la dignidad humana y del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho humanitario, y los enmarcó en un patrón más amplio de violencia que, según su comunicado, se ha ejercido con impunidad por parte de militares, policías y guardias penitenciarios.
La Coalición anticipa que, a medida que se abra espacio para declarar, más voluntarios podrían presentar denuncias y señaló que mantendrá el apoyo a quienes han sufrido violencia sexual.
Además, la organización advirtió que, en su opinión, los palestinos detenidos —activistas, niños, mujeres, hombres y ancianos— han sufrido formas más generalizadas y sistemáticas de violencia sexual y tortura en cárceles israelíes, sin mecanismos creíbles de rendición de cuentas.
Unas embarcaciones humanitarias que formaban parte de la operación, en la que viajaban más de 400 activistas, zarpaban con el objetivo de entregar ayuda a la Franja de Gaza cuando fueron interceptadas e impedidas de llegar a su destino.


