En México la violencia contra niñas, niños y adolescentes se mantiene en niveles críticos, advirtió la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) al presentar su Balance Anual, un diagnóstico con impacto directo para la población local.
Según el informe, en el periodo analizado se registraron 1.991 homicidios de niñas, niños y adolescentes, cifra que representa una reducción del 11,5 % respecto al lapso previo, aunque la organización la consideró aún alarmante.
El documento fue entregado en Palacio Nacional a la Presidencia de la República para exponer la situación de la infancia y los principales retos para garantizar sus derechos.
REDIM señaló que ninguna disminución puede considerarse suficiente mientras siga vulnerado el derecho a la vida de este sector de la población.
La organización alertó sobre el impacto diferenciado de la violencia feminicida: reportó 58 feminicidios de niñas y mujeres adolescentes, lo que, según sus cálculos, equivale a un caso cada cinco días y medio.
Además, REDIM documentó 884 feminicidios de niñas y adolescentes en el periodo evaluado, con tres de cada diez casos concentrados en el Estado de México, Veracruz y Jalisco.
El balance también indicó que 565 niñas, niños y adolescentes fueron asesinados con arma de fuego, y advirtió sobre la normalización de la violencia armada en distintos territorios.
En materia de desapariciones, el informe consignó 10.684 reportes de niñas, niños y adolescentes desaparecidos, de los cuales 2.850 continúan sin ser localizados; la organización destacó que esa cifra implicó un aumento significativo y motivó la intervención de instancias internacionales.
Aunque el documento reconoce avances en temas como homicidio, feminicidio o migración, visibiliza otras violencias graves, como la trata de personas —con 278 niñas, niños y adolescentes identificados como víctimas—, el reclutamiento forzado por grupos delictivos y el secuestro, con 56 casos registrados en conflicto con la ley penal.
REDIM subrayó que estas violencias afectan de manera desproporcionada a menores indígenas, migrantes, mujeres y a quienes viven en contextos de pobreza y exclusión, y reiteró su llamado al Estado para fortalecer el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) y atender de manera urgente la crisis.
La presentación contó con la participación directa de niñas, niños y adolescentes de distintas regiones, quienes exigieron que sus voces se traduzcan en políticas públicas, presupuestos y acciones concretas que garanticen sus derechos.


