La captura de Nicolás Maduro en Venezuela obliga al gobierno mexicano a revisar su cálculo sobre la relación con Estados Unidos y las amenazas del presidente Donald Trump de intervenir en México contra los cárteles del narcotráfico.
Hasta hace poco existía la expectativa de que Estados Unidos evitaría una intervención militar directa en otro país; ese cálculo se ha visto cuestionado tras esta operación.
La acción en Caracas demuestra que no es necesario un operativo espectacular para que Washington actúe; una intervención no necesariamente recrearía ese formato y podría adoptar diversas modalidades.



