En el Senado de la República al menos una veintena de legisladores tiene a su suplente contratada en la nómina de la Cámara, situación que pone en discusión el uso de recursos públicos y la posibilidad de conflictos de interés en el órgano legislativo.
La normativa no prohíbe que un suplente ocupe un puesto en la Cámara Alta, pero el señalamiento central es la combinación de puestos administrativos o de asesoría con contratos adicionales pagados por el propio Senado.
El caso más visible es el del coordinador de Morena, Adán Augusto López Hernández, cuyo suplente, Óscar Palomera Cano, fue incorporado al Senado como secretario general de Servicios Administrativos y figura como responsable de una parte importante del presupuesto.
Desde esa responsabilidad se administra alrededor de 5 mil millones de pesos del presupuesto del Senado, y Palomera percibe un salario mensual cercano a la dieta de un senador, según los registros consultados.
También hay legisladores de Morena, del Partido Verde, del PRI y del PAN que tienen a sus suplentes en la nómina como asesores o externos, con percepciones que en algunos casos superan los 100 mil pesos mensuales.
Entre los casos señalados se encuentran los de Cuauhtémoc Ochoa, Beatriz Mojica y Aníbal Ostoa, quienes además de incorporarlos a la plantilla les han otorgado contratos de asesoría.
Carlos Martínez Aké, suplente del senador Aníbal Ostoa, aparece contratado como asesor legislativo con un salario mensual registrado y, de forma adicional, como beneficiario de contratos de asesoría por montos consignados en plataformas de transparencia; también asumió temporalmente la suplencia en el Senado por un breve periodo.
La suplente de Beatriz Mojica, Patricia Guadalupe Ramírez Bazán, figura como empleada del Senado con una percepción fija y además firmó contratos por asesoría legislativa por montos adicionales reportados en los registros oficiales.
Erika Janeth Cabrera Palacios, suplente del senador Cuauhtémoc Ochoa, también consta en la nómina del Senado con una remuneración fija y recibió un contrato por asesoría según la documentación pública.
En la nómina de la Cámara Alta aparecen suplentes de diversos senadores, con salarios que oscilan entre aproximadamente 29 mil y 103 mil pesos mensuales; entre los nombres reportados figuran la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, y legisladores como Celeste Ascencio, Óscar Cantón Zetina, Luisa Cortés y Blanca Judith Díaz, entre otros.
Un caso particular es el del senador José Ramón Gómez Leal, cuya suplente funge como secretaria técnica de la Comisión de Administración que él preside, con una percepción mensual registrada en el portal de transparencia.
En la oposición, el coordinador del PAN emplea a su suplente como secretario técnico de una comisión, cargo por el que declaró una remuneración anual y su equivalencia mensual ante los registros públicos.
Otros suplentes no figuran en la nómina del Senado porque desempeñan cargos en el gobierno federal o en administraciones estatales, como directores, secretarios de educación, representantes consulares o responsables de instancias locales, según la información disponible.
La presencia simultánea de suplentes en la nómina senatorial, con contratos y responsabilidades vinculadas a la Cámara, plantea cuestionamientos sobre transparencia, manejo presupuestal y posibles conflictos de interés que demandan aclaraciones y medidas de las autoridades competentes.



