En México, el aumento de personas que viven con VIH y la falta de medicamentos antirretrovirales y de la Profilaxis Preexposición (PrEP) afectan el acceso al tratamiento y la prevención a nivel local.
Cifras oficiales indican que, en los últimos años, el número estimado de personas con VIH pasó de cerca de 270,000 a 400,000, lo que intensifica la demanda de fármacos esenciales.
Organizaciones civiles alertan que el desabasto se ha registrado en al menos 24 estados, con mayor incidencia en Jalisco, Estado de México y Tamaulipas, así como en instituciones federales de salud.
En la Ciudad de México, pacientes reportan que las entregas de medicamentos, que antes cubrían varios meses, se han reducido a provisiones de apenas 30 días.
“Antes te daban tres o cuatro meses de tratamiento, era una estrategia para asegurar la adherencia. Hoy sólo te dan un mes, y eso complica la vida de cualquier persona”, afirmó Kenya Cuevas, directora de la Casa de las Muñecas Tiresias.
Expertos y organizaciones advierten que la interrupción de tratamientos pone en riesgo la salud y la vida de quienes viven con VIH y puede aumentar la probabilidad de resistencias y de nuevas transmisiones.
Familias, pacientes y agrupaciones exigen respuestas y medidas urgentes de las autoridades sanitarias para garantizar el abasto continuo y la continuidad del tratamiento.




