En Kiev y otras ciudades ucranianas, el presidente Volodímir Zelenski dijo esperar que se implemente el acuerdo anunciado por el mandatario estadounidense para suspender los ataques debido al frío extremo, y consideró que su cumplimiento tendría relevancia directa para la población local.
Zelenski afirmó que los pasos de desescalada pueden contribuir a un avance real hacia el final de la guerra y pidió que los acuerdos se traduzcan en medidas efectivas sobre el terreno.
Calificó de «importantes» las declaraciones de Estados Unidos sobre la posibilidad de garantizar la seguridad de Kiev y otras ciudades durante el periodo invernal, y agradeció la ayuda de los aliados en la protección de la población civil y el suministro eléctrico.
El presidente ucraniano añadió que el asunto se abordó en reuniones trilaterales celebradas en Abu Dabi con delegaciones de la Unión Europea y de Rusia, sin ofrecer más detalles sobre el contenido de esos encuentros.
Por su parte, el mandatario estadounidense aseguró haber pedido al presidente ruso que no bombardee durante una semana debido al frío extremo y afirmó que recibió una respuesta positiva, aunque no aportó información sobre los términos ni la puesta en marcha del acuerdo.
Ni Estados Unidos ni Ucrania precisaron cuándo comenzaría ese posible alto el fuego sobre infraestructuras energéticas, y la administración estadounidense dijo que varios asesores le habían desaconsejado la llamada al líder ruso.
Mientras tanto, las autoridades de Kiev informaron de un ataque con drones contra Kryvyi Rih que dañó edificios de viviendas e incendió espacios urbanos. Zelenski advirtió sobre la preparación de nuevos ataques masivos en un contexto de temperaturas que pueden alcanzar los 20 grados bajo cero y de millones de ciudadanos con sólo unas horas de electricidad al día por los daños al sistema energético.








