En León, Guanajuato, los lineamientos de la Comisión Federal de Competencia para proyectos mixtos restringen la participación de la iniciativa privada a la construcción de centrales eléctricas, lo que afecta la posibilidad de asociaciones más amplias con operadores de energía. La medida tiene impacto local al definir quién puede invertir y operar instalaciones en la región.
Según el especialista en energía Guillermo García Alcocer, las empresas privadas podrán financiar, ejecutar la obra y operar las instalaciones, pero no participar en actividades estratégicas como la planeación y la administración de los activos. Esa limitación, dijo, reduce el papel de la iniciativa privada a tareas de ingeniería y operación bajo condiciones definidas por la autoridad.
Por ese motivo, García Alcocer consideró poco probable la participación de grandes operadoras de energía, como Engie o Iberdrola, en los contratos mixtos, ya que su modelo de negocio se centra en la administración estratégica de activos y en asumir riesgos vinculados al desempeño del proyecto. Las operadoras, explicó, buscan estructuras en las que el beneficio dependa del éxito operativo, lo que incentiva una gestión eficiente.
En contraste, los lineamientos podrían resultar atractivos para empresas constructoras interesadas en invertir en la edificación de centrales y vender la energía a la Comisión, pues permiten la construcción y la posterior venta de la producción a la propia autoridad. La resolución delimita así los roles privados en los esquemas de contratos mixtos y de productores de largo plazo.


