En París, el presidente del Instituto del Mundo Árabe rechazó dimitir tras aparecer su nombre en documentos relacionados con Jeffrey Epstein divulgados por la Justicia de Estados Unidos, y afirmó que las revelaciones no afectan al funcionamiento del organismo cultural que dirige.
Lang negó haber recibido fondos personales procedentes del financiero y sostuvo que ni él ni su hija percibieron dinero de Epstein, en respuesta a las preguntas sobre los nuevos papeles publicitados por las autoridades estadounidenses.
La hija, Caroline, anunció su dimisión como delegada general de un sindicato de producción tras las filtraciones, después de haber asumido ese cargo recientemente, según informó Lang en la entrevista.
El antiguo ministro relató que conoció a Epstein mediante el director Woody Allen y que, en el momento del encuentro, no era consciente de los antecedentes penales del financiero relacionados con explotación sexual de menores.
Afirmó no considerar a Epstein un amigo y reconoció no haber investigado su pasado, describiendo al hombre que conoció como un apasionado del arte y encantador, mientras admitió que la figura pública del financiero ha sido presentada como la de un delincuente.
Lang dijo haber sabido recientemente, a raíz de la difusión de documentos judiciales, que su nombre y el de su hija figuran en los estatutos de una sociedad domiciliada en un paraíso fiscal creada por Epstein, la cual aparece ligada a 1,4 millones de euros.
Reconoció asimismo que Epstein aportó cerca de 58.000 dólares a una asociación vinculada a la producción de una película sobre sus años en el gobierno de François Mitterrand, y que fue él quien solicitó esa contribución; la película, según dijo, está casi terminada.
El presidente del Instituto defendió que esa aportación y su supuesta ingenuidad respecto a Epstein no justifican su dimisión, y aseguró haber recibido mensajes de apoyo procedentes de países árabes, visitantes y colaboradores culturales.
Los documentos de Epstein incluyen menciones a varias personalidades francesas, pero los informes no prueban contactos directos: en muchos casos aparecen referencias porque terceros comentaron al financiero datos sobre esas figuras, entre ellos el presidente, líderes políticos y excomisarios.




