En Irapuato, la próxima Feria de las Fresas concentra la atención local no solo por su cartelera artística, sino por el impacto económico que proyectan autoridades y cámaras empresariales para la ciudad.
La Asociación de Hoteles y Moteles anticipa superar registros históricos de ocupación y cuartos-noche, mientras que la Cámara de Comercio estima una derrama entre 220 y 300 millones de pesos, impulsada por la llegada de más de 500 mil visitantes durante los 17 días del evento.
Tras la presentación del cartel se incrementaron las reservaciones y la asociación analiza estrategias para aumentar la pernocta de visitantes y optimizar la ocupación hotelera.
En ediciones anteriores se registraron 1,402 cuartos-noche y posteriormente 2,679; la asociación prevé superar esas cifras en la presente edición.
Los representantes del sector destacaron que la feria se ha consolidado como un detonador económico para la ciudad y recomendaron a los visitantes realizar reservaciones directamente en los hoteles afiliados para evitar fraudes.
La Cámara de Comercio señaló que el evento es una oportunidad clave para miles de familias dedicadas al comercio y a los servicios, y que el incremento en la afluencia ampliaría de manera significativa la derrama local.
Se estimó que solo dentro del recinto ferial podrían generarse alrededor de 150 millones de pesos, monto que se complementaría con el gasto de visitantes foráneos y otras actividades comerciales.
La feria se celebrará durante 17 días con acceso general de 60 pesos y en su programación figuran artistas internacionales y nacionales que se espera atraigan a público de otras ciudades.
El obispo de la diócesis pidió que las autoridades analicen el gasto público destinado al evento y advirtió sobre riesgos de inseguridad, aunque sostuvo que la violencia no debe impedir la convivencia pública y que es necesario equilibrar gasto en esparcimiento con necesidades básicas.
El sector restaurantero reportó el cierre de cinco establecimientos afiliados, en su mayoría ubicados en el noreste de la ciudad, atribuidos en parte al impacto de obras municipales y a la caída en ventas en enero.
Líderes del gremio señalaron que los insumos han subido y prevén aumentos mínimos en los precios de menú del orden del 10%, mientras que empresarios locales perciben una inflación en el bolsillo mayor a la cifra oficial, cercana al 15% en su estimación.
Organizaciones empresariales regionales detectaron menor dinamismo económico en enero y plantearon la necesidad de inversión pública en infraestructura para reactivar sectores como la construcción y atraer mayor inversión privada.
Representantes del comercio y la industria coincidieron en la urgencia de medidas que mitiguen el impacto de la cuesta de enero y favorezcan la recuperación de la actividad económica en la ciudad.


