En Zapopan, cerca de Guadalajara, el cuerpo de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue trasladado a un cementerio local para su despedida, en un movimiento que tuvo impacto directo en la seguridad de la zona metropolitana.
Fuentes confirmaron que se realizó un velorio en una funeraria de la colonia San Andrés, en el oriente de la ciudad, y que el traslado estuvo fuertemente custodiado por personal y vehículos militares y civiles.
Tras el reclamo de los familiares ante autoridades federales, se desplegó un amplio dispositivo de seguridad en el Área Metropolitana de Guadalajara, con participación del Ejército, la Guardia Nacional y la policía estatal, además de sobrevuelos con helicópteros.
En la funeraria se colocaron decenas de arreglos florales, entre ellos uno con las siglas CJNG y otro con rosas dispuestas en forma de gallo; la mayoría de los arreglos llegaron sin identificar al remitente.
En dos puntos de la ciudad se registraron balaceras y tentativas de secuestro o de quema de vehículos que fueron desactivadas por la policía estatal, mientras la entrada y salida de personas alrededor de la funeraria permaneció controlada por militares y una tanqueta.
La carroza fúnebre fue escoltada hasta el Recinto de La Paz, un recinto funerario del poniente de la ciudad; ninguna autoridad federal, estatal o municipal ha confirmado oficialmente la presencia de los restos, y la movilización castrense generó tensión entre la población.
La muerte del líder, ocurrida en Tapalpa, provocó además una ola de violencia en distintas regiones del país, con bloqueos viales, incendios de comercios, cancelaciones de vuelos y ataques a fuerzas de seguridad; las autoridades informaron que en los enfrentamientos posteriores fallecieron 25 integrantes de la Guardia Nacional y más de 30 presuntos miembros del CJNG, en su mayoría en Jalisco.


