Las pruebas de Corea del Norte que incluyeron misiles equipados con ojivas de racimo elevan la tensión regional y generan preocupación en países vecinos como Corea del Sur y Japón.
Pyongyang informó que las maniobras recientes involucraron diversos sistemas de armas nuevos, entre ellos misiles balísticos con ojivas de racimo.
Las fuerzas surcoreanas detectaron el lanzamiento de múltiples proyectiles desde la costa oriental, en la segunda tanda de disparos en pocos días, y señalaron que algunos de los misiles volaron entre 240 y 700 kilómetros antes de caer al mar.
Japón aseguró que ninguno de los lanzamientos ingresó a su zona económica exclusiva, y el Ejército de Estados Unidos dijo que las pruebas no representaron una amenaza inmediata para Estados Unidos ni para sus aliados.
La agencia estatal norcoreana indicó que las pruebas, que se realizaron durante tres días, incluyeron además demostraciones de armas antiaéreas, sistemas electromagnéticos y bombas de fibra de carbono, y mostró misiles Hwasong-11 equipados con munición de racimo.
Según ese informe, el diseño de esos misiles busca un vuelo maniobrable a baja altitud para evadir defensas antimisiles, y afirmó que un misil de corto alcance armado con esas ojivas podría devastar un área de 6,5 a 7 hectáreas.
El Ejército surcoreano no hizo comentarios por el momento sobre las afirmaciones norcoreanas.
Desde el colapso de las conversaciones nucleares con Estados Unidos en 2019, Pyongyang ha suspendido gran parte de la diplomacia con Seúl y Washington y ha acelerado el desarrollo de misiles con capacidad nuclear que preocupan a los aliados estadounidenses en Asia y al territorio continental de Estados Unidos.
Los medios estatales norcoreanos informaron que el ministro de Relaciones Exteriores de China llegará al país para una visita de dos días, en la más reciente ronda de contactos diplomáticos entre ambos gobiernos.


