La designación de Christine Fréchette como próxima jefa de gobierno de Quebec modifica el escenario político provincial y tendrá efectos directos en la administración y en la agenda legislativa de la provincia francófona.
Fréchette, de 55 años, fue elegida líder de la Coalition Avenir Québec (CAQ) al obtener el 58% de los votos emitidos por los afiliados del partido en la convención, derrotando a Bernard Drainville.
La nueva líder ha ocupado cargos provinciales clave, entre ellos los de ministra de Migración, de Economía y de Energía, y se presenta como economista y empresaria con un estilo de dirección renovador.
Francois Legault, fundador de la CAQ y primer ministro desde 2018, anunció su decisión de dimitir y de dejar la dirección del partido tras el deterioro de su posición en las encuestas.
Los quebequeses afrontan en los próximos meses la convocatoria de elecciones provinciales para renovar la Asamblea Nacional, en un contexto en el que los sondeos ponen al Partido Quebequés por delante, seguido del Partido Liberal de Quebec.
En las preferencias registradas más recientes la CAQ figura por detrás del Partido Conservador de Quebec y por delante de Quebec Solidaire, mientras el Partido Quebequés mantiene el compromiso de celebrar un referéndum sobre la independencia si gana las elecciones.
Tras ser proclamada ganadora, Fréchette afirmó que es «el momento de la renovación» y prometió impulsar un cambio «con orden» orientado a simplificar la vida de los quebequeses.


