En Los Ángeles, organizaciones locales y nacionales alertaron sobre el impacto que podrían tener en la comunidad las gafas de inteligencia artificial que Meta planea equipar con reconocimiento facial, y pidieron a la empresa que reconsidere el proyecto por sus posibles efectos sobre residentes y participantes en protestas y espacios públicos de la ciudad.
Una coalición de 75 organizaciones, encabezada por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), envió una carta a Meta solicitando la suspensión y el repudio público del plan de integrar tecnología de reconocimiento facial en gafas de consumo de las marcas Ray‑Ban y Oakley.
Los firmantes expresaron preocupación por el efecto desproporcionado de la tecnología en poblaciones vulnerables, entre ellas personas de color, mujeres, niños, inmigrantes, minorías religiosas y miembros de la comunidad LGBTQ+.
Además advirtieron que las gafas podrían facilitar la identificación y el acoso de desconocidos por parte de quienes las usen, incluyendo la identificación de ejecutivos corporativos y empleados públicos.
La coalición señaló que los datos recolectados podrían enlazarse con bases de datos que contienen información sensible sobre empleo, hábitos, salud y relaciones, lo que aumentaría los riesgos para la privacidad individual.
Representantes de la ACLU calificaron el plan como «intrínsecamente invasivo y poco ético» y señalaron que su integración en gafas de consumo multiplicaría el riesgo de perjuicio para personas y comunidades; también advirtieron que acosadores, estafadores y agentes podrían explotar la tecnología para intimidar a críticos y vulnerables.


