En México, la Procuraduría Federal del Consumidor, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla negaron que vaya a producirse un aumento en el precio de la tortilla, tras versiones difundidas por declaraciones del Consejo Nacional de la Tortilla. Las autoridades y la industria buscaron así dar prioridad a la estabilidad del producto básico para las familias mexicanas.
En un comunicado conjunto las dependencias federales indicaron que no existe un incremento en el costo del maíz en grano ni de la harina de maíz que justifique un alza en la tortilla. El documento reiteró el compromiso con el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla para mantener precios estables.
Por su parte, la UNIMT señaló que la supuesta subida no corresponde a la realidad del mercado ni al cumplimiento del acuerdo, y reafirmó su compromiso con una producción responsable y una distribución eficiente. La industria sostuvo que su objetivo es ofrecer precios justos y estables para los consumidores.
Los pronunciamientos ocurren después de que el Consejo Nacional de la Tortilla advirtiera sobre la posibilidad de un incremento de entre dos y cuatro pesos por kilo en distintos puntos del país. Esa advertencia motivó la respuesta conjunta de las autoridades y del sector.
Homero López, presidente del Consejo, atribuyó la posibilidad de aumento al incremento del precio de la harina y al encarecimiento de otros insumos usados en la producción de la tortilla. Frente a ello, las dependencias y la industria señalaron que continuarán vigilando el mercado y el cumplimiento del acuerdo para evitar afectaciones a los consumidores.









