La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó una acusación presentada por el gobierno de Estados Unidos contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa, incluyendo al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Mendivil, y el senador Enrique Inzunza. Según la mandataria, no hay pruebas suficientes que los vinculen con el Cártel de Sinaloa, como sostiene la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que las imputaciones carecen de fundamento y que parecen tener motivaciones políticas. Además, destacó que la Fiscalía General de la República está llevando a cabo una investigación y necesita contar con «pruebas contundentes e irrefutables» para actuar legalmente.
La mandataria aclaró que no protegerá a quien haya cometido algún delito. Indicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió el pasado martes documentos de las autoridades estadounidenses solicitando la detención de diez mexicanos. La Cancillería envió la información a la FGR para su evaluación, y al día siguiente, el Departamento de Justicia comunicó públicamente los cargos contra los implicados.



