En México, el 23 % de la población tiene más de 50 años, y se proyecta que este porcentaje aumente al 36 % para 2050. Estas cifras, presentadas en el Silver Economy Congress 2026, sitúan a este grupo etario como un motor emergente en América Latina.
Este cambio demográfico acelerado implica que, para 2050, más de 280 millones de personas en la región, alrededor del 40 % de la población, superarán los 50 años. Esto genera oportunidades significativas para la economía silver, que abarca actividades y servicios destinados a este segmento.
La directora regional de la Corporación Financiera Internacional (IFC), Sanaa Abouzaid, enfatizó que la economía silver se ha convertido en un importante motor de crecimiento en la región. El congreso, organizado por el Grupo Banco Mundial y el Gobierno de España, reúne a líderes del sector financiero y expertos internacionales para debatir el impacto del envejecimiento poblacional en los mercados.
El aumento de la población mayor no solo es un cambio social, sino que trae consigo una transformación económica considerable. En España, la economía silver representa el 26 % del PIB y cerca del 60 % del consumo.
La consejera económica de la Embajada de España en México, María Peña, indicó que el fenómeno afecta a un número creciente de personas y no puede considerarse un futuro distante. Especialistas resaltaron la importancia del sector financiero para crear productos y servicios que se ajusten a las necesidades de este grupo, incluyendo opciones de ahorro y pensiones.
A pesar de su crecimiento, la economía silver también pone de manifiesto desigualdades, especialmente entre mujeres, quienes, debido a su mayor esperanza de vida, están en una proporción creciente dentro del segmento. Karina Villanueva, especialista en inclusión financiera, explicó que las barreras que enfrentan las mujeres a lo largo de su vida impactan en su acceso a servicios financieros y ahorro para su jubilación.
Villanueva añadió que, aunque las mujeres presentan niveles de morosidad más bajos, aún enfrentan condiciones menos favorables, como tasas de interés más altas y menor acceso a productos adecuados.
Elizabeth Rojas, del Banco BHD, subrayó que este segmento no solo está creciendo en tamaño, sino también en relevancia económica. Las instituciones que comprendan estas dinámicas podrán establecer relaciones de confianza para el largo plazo.
Rojas enfatizó que abordar las necesidades de este grupo implica ir más allá de productos financieros tradicionales y crear experiencias adaptadas.
El congreso se centrará en temas como empleo, salud e infraestructura, con el objetivo de consolidar la economía silver como un eje estratégico para el desarrollo económico en la región.



