El Ejército israelí ha reforzado las directrices de seguridad en las localidades del norte del país, cercanas a la frontera con Líbano, tras un ataque reciente del grupo chií Hezbolá. Este ataque, realizado con un dron explosivo, resultó en 12 soldados heridos.
Las nuevas medidas, que estarán vigentes hasta el lunes 4 de mayo, limitan la apertura de colegios y centros de trabajo a aquellos que cuenten con refugios cercanos. Las reuniones al aire libre están restringidas a un máximo de 200 personas, mientras que dentro de los edificios se permite hasta 600.
Este endurecimiento de las directrices se produce en el contexto del alto el fuego entre Israel y Hezbolá, anunciado por Estados Unidos. A pesar de ello, ambos bandos han continuado con acciones ofensivas. En la última semana, tres israelíes han perdido la vida en el sur de Líbano debido a ataques con drones explosivos suicidas.
El ataque más reciente de Hezbolá tuvo lugar en una localidad israelí a aproximadamente dos kilómetros de la frontera, marcando la primera vez que un dron impacta en el norte de Israel. A su vez, el Ejército israelí ha reportado la interceptación de drones lanzados desde Líbano y ha confirmado que se han llevado a cabo acciones por parte de Hezbolá sin causar heridos.



