El Día del Trabajo, conocido también como Día Internacional de los Trabajadores, conmemora las luchas y logros del movimiento obrero. Esta jornada se celebra el 1 de mayo en muchos países, aunque en Estados Unidos y Canadá se conmemora el primer lunes de septiembre.
La historia del Primero de Mayo se origina en los movimientos obreros de Chicago a finales del siglo XIX. Durante un período de rápida industrialización, las condiciones laborales eran precarias, con jornadas de 12 horas y salarios bajos. Los trabajadores, incluidos niños, enfrentaban condiciones peligrosas y poco seguras en sus empleos.
Las protestas de mayo de 1886 en Chicago exigieron la jornada laboral de ocho horas. La manifestación del 4 de mayo, conocida por la explosión en la plaza Haymarket, resultó en la muerte de varios manifestantes y policías, lo que llevó a una dura represión contra los líderes del movimiento. Cuatro de ellos fueron condenados a muerte, conocidos como los Mártires de Chicago.
En 1919, Francia reconoció oficialmente el Día del Trabajo tras establecer la jornada de ocho horas. Posteriormente, la antigua Unión Soviética adoptó la fecha en 1920, promoviendo la celebración como un medio para movilizar a los trabajadores contra el capitalismo. A pesar de que la importancia de la festividad ha disminuido en algunos países, sigue siendo un día de manifestaciones en apoyo a los derechos laborales en muchas partes del mundo.
En Estados Unidos, el Labor Day se celebra el primer lunes de septiembre. Esta elección se remonta a 1882, cuando los Caballeros del Trabajo organizaron un desfile en Nueva York. El presidente Grover Cleveland eligió esta fecha para diferenciarla de los sucesos de Chicago y conectar con un público más amplio de trabajadores.



