Los dramas familiares, las traiciones amorosas y las venganzas personales ahora son representados por frutas y verduras generadas por inteligencia artificial en las ‘frutinovelas’, un nuevo formato audiovisual que parodia los culebrones clásicos. Este fenómeno ha ganado popularidad en redes sociales como TikTok e Instagram, acumulando millones de interacciones.
En estas historias, personajes como el plátano musculoso y el infiel Banana Negra comparten escena con La manzana, que representa a la esposa conservadora. También aparecen personajes como el atractivísimo melocotón Durazgela y la seductora Fresalina, una figura conocida como ‘rompehogares’.
Las ‘frutinovelas’ son microdramas de uno a tres minutos que, a pesar de su tono cómico, replican los códigos del melodrama y los reality shows. Algunos videos han alcanzado hasta 300 millones de visualizaciones, captando la atención del público con un enfoque ligero.
Sin embargo, el fenómeno también ha suscitado controversia. A pesar de los avances en perspectiva de género, estos contenidos perpetúan estereotipos de género y relaciones de poder desiguales. Las frutas femeninas suelen ser retratadas como esposas sumisas o villanas hipersexuales, mientras que los personajes masculinos reflejan actitudes tóxicas románticas y controladores.
Psicólogos y sociólogos advierten sobre los efectos negativos de consumir este tipo de contenido, relacionado con el fenómeno conocido como ‘brain rot’, que se refiere a la disminución de la capacidad crítica y de atención en quienes lo ven. Esto puede dificultar la concentración y el desarrollo de pensamientos más complejos.
El fenómeno fue impulsado por William Andrés Rico, un estudiante colombiano que creó el proyecto ‘FrutyStory’ como un ejercicio universitario. Desde su lanzamiento, la cuenta ha atraído casi un millón de seguidores en TikTok en solo cinco semanas, demostrando el potencial de producciones de bajo presupuesto que, a través de herramientas de inteligencia artificial, permiten la creación de contenido atractivo y viral.



