Estados Unidos retirará aproximadamente 5,000 soldados de Alemania en un plazo de seis a doce meses, según el anuncio del Pentágono. Esta decisión se produce en medio de tensiones entre Washington y Berlín debido a la respuesta de Estados Unidos ante la ofensiva de Irán.
La amenaza de esta retirada fue planteada por el presidente Donald Trump después de que un líder alemán cuestionara la estrategia estadounidense en la región. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, indicó que la decisión es parte de una revisión de la postura militar estadounidense en Europa, y se toma en reconocimiento de las condiciones en el terreno.
Estados Unidos mantiene importantes bases en Alemania, incluyendo el Comando Europeo y el Comando de África, así como la base aérea de Ramstein. La reducción de tropas representaría alrededor del 14% de los 36,000 efectivos estadounidenses actualmente desplegados en el país.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, expresó que la retirada era «previsible» y destacó la importancia de la presencia militar estadounidense en Europa para ambos países. Pistorius también subrayó la necesidad de que los europeos asuman más responsabilidad en su seguridad.
La noticia ha generado críticas en el Congreso estadounidense, especialmente entre los demócratas, quienes advierten que la medida podría beneficiar a Rusia y debilitar la seguridad nacional. El senador Jack Reed cuestionó los compromisos de Estados Unidos con sus aliados ante este cambio.
Analistas en seguridad han señalado que la presencia militar en Alemania no solo disuade agresiones, sino que facilita una proyección de poder hacia otras regiones. Trump, al abordar el tema, evitó las preguntas de los medios sobre la retirada mientras se dirigía a un mitin en Florida.
A lo largo de su mandato, Trump ha contemplado la reducción de tropas en Alemania e incluso amenazó con retirar hasta 9,500 efectivos en el pasado, aunque ese proceso no se llevó a cabo. La retirada de tropas ha sido un tema recurrente desde que Trump llegó al poder, sugiriendo que Europa debe asumir mayor responsabilidad por su propia seguridad.
Asimismo, se espera que, en vista de la situación actual, Europa debe prepararse para la posibilidad de que las fuerzas estadounidenses en el continente sean reducidas en el futuro.



