Más de dos decenas de pasajeros de al menos 12 países distintos desembarcaron en Santa Elena el 24 de abril tras un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius. Este incidente se produce casi dos semanas después de la muerte de un pasajero a bordo, lo que ha generado inquietud entre las autoridades sanitarias locales y globales.
El operador del barco y funcionarios de Países Bajos confirmaron que no se realizó un seguimiento de contactos tras el desembarco. En consecuencia, las autoridades sanitarias de diversas regiones del mundo están localizando y monitoreando a los pasajeros que abandonaron el barco ese día.
Expertos han señalado que el riesgo para la población en general se considera bajo, ya que el hantavirus generalmente se transmite por la inhalación de excrementos de roedores contaminados, y no de persona a persona. Sin embargo, se han reportado tres muertes y otros enfermos entre los pasajeros.
En Países Bajos, una auxiliar de vuelo que tuvo contacto con una pasajera infectada muestra síntomas y será sometida a pruebas en un hospital de Ámsterdam. La pasajera en cuestión, que estaba demasiado enferma para continuar el viaje, falleció en Sudáfrica tras ser trasladada allí desde Johannesburgo.
La compañía Oceanwide Expeditions, responsable del crucero, reportó que al menos 29 pasajeros desembarcaron en Santa Elena ese día, aunque el Ministerio de Exteriores de Países Bajos situó la cifra en cerca de 40. La Organización Mundial de la Salud identificó el primer caso confirmado de hantavirus entre los pasajeros el 2 de mayo.
También ha surgido un caso en Suiza, donde un hombre que desembarcó en Santa Elena dio positivo por hantavirus. Las autoridades sanitarias en Singapur están monitorizando a pasajeros que volaron desde Santa Elena, mientras que en el Reino Unido se están aislando dos personas que también viajaban en el barco.
La enigmática situación ha llevado a las autoridades de Santa Elena a monitorear a un pequeño número de personas consideradas de «mayor riesgo». Los pasajeros que desembarcaron han sido instados a aislarse durante 45 días.
En la actualidad, el MV Hondius navega hacia el archipiélago de Canarias con más de 140 pasajeros y miembros de la tripulación a bordo. La Organización Mundial de la Salud está en contacto continuo con el capitán del barco, quien confirmó que la moral ha mejorado a medida que el barco avanza. Las autoridades sanitarias de Sudáfrica y Europa continúan investigando los contactos de los pasajeros que desembarcaron antes del brote.





