Un avión de Turkish Airlines se incendió durante su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Tribhuvan de Katmandú, Nepal. El incidente se registró con 277 personas a bordo. Afortunadamente, no se reportaron heridos, aunque las operaciones en el aeropuerto fueron suspendidas.
El vuelo, que provenía de Estambul, aterrizó mientras salían llamas y humo del tren de aterrizaje derecho. El personal de emergencia respondió de inmediato y logró controlar el incendio, permitiendo una evacuación segura de los pasajeros.
Como resultado de este incidente, el aeropuerto cerró por la mañana y varios vuelos con destino a Katmandú quedaron en espera. Las autoridades iniciaron una investigación sobre el suceso y trabajaron para despejar la única pista del aeropuerto.
Nepal ha experimentado accidentes aéreos con cierta frecuencia, en parte debido a su terreno montañoso y a las cambiantes condiciones climáticas. En 2015, un avión de Turkish Airlines también se vio involucrado en un incidente similar en el mismo aeropuerto, que obligó a su cierre durante varios días.







