La desaparición de personas en Guanajuato ha generado serias repercusiones en las familias afectadas, según denuncias del colectivo de búsqueda Hasta Encontrarte. Bibiana Mendoza, vocera del grupo, señala que estas situaciones no solo dejan a las familias en una gran vulnerabilidad ante el Estado, sino que también afectan gravemente su salud física y emocional.
Durante la presentación de un informe de la Comisión Internacional de Derechos Humanos sobre desaparecidos, Mendoza compartió el desgarrador testimonio de que algunas buscadoras han padecido graves problemas de salud, como desprendimiento de retina, atribuibles al prolongado llanto por la lucha que deben enfrentar.
Mendoza, quien lleva ocho años buscando a su hermano desaparecido, expresó su indignación por la falta de respuesta del gobierno mexicano. Criticó que, pese a los avances que el Estado quiere mostrar, las familias nunca han sido recibidas adecuadamente.
Guanajuato ha sido calificada como la entidad más peligrosa para las buscadoras, que continúan su labor a pesar del miedo y las enfermedades. Mendoza enfatizó que estas actividades deberían ser lideradas por las autoridades correspondientes.
Además, destacó la falta de atención por parte de las autoridades desde el inicio de las desapariciones masivas en la región, en 2018. En un caso reciente, dos madres buscadoras fueron asesinadas en Salamanca, lo que representa el tercer ataque a miembros de su colectivo en el año.
Una madre que busca a su hija desde hace 21 años se unió a las denuncias de Mendoza, resaltando su cansancio por la lucha y la desesperación por ser escuchada. Aunque algunas buscadoras han encontrado personas con vida, muchas han sido localizadas en fosas clandestinas, lo que intensifica su sufrimiento.
Casi el 90% de los colectivos de búsqueda están compuestos por mujeres, muchas de ellas adultas mayores. Según un informe de Artículo 19, más de una decena de buscadoras han sido asesinadas durante el gobierno actual, lo que refleja la gravedad de la situación.
El informe de la CIDH destaca la crisis de desapariciones en México, subrayando que las políticas del gobierno son insuficientes para abordar este problema. Con más de 133 mil personas desaparecidas en el país, los defensores de derechos humanos insisten en la necesidad de establecer medidas de prevención adecuadas y de investigar los casos con perspectiva de género.










