Un avión Beechcraft King Air 300 se estrelló en el océano Atlántico durante un vuelo entre dos aeropuertos de Bahamas. El incidente ocurrió el 12 de mayo, poco después de despegar del aeropuerto de Marsh Harbour con destino a Grand Bahama International Airport.
El piloto reportó una emergencia antes de perder comunicación total con la aeronave. La caída tuvo lugar a unos 80 kilómetros al este de Vero Beach, Florida, lo que desencadenó un operativo de rescate por parte de las autoridades de Estados Unidos y Bahamas.
La Guardia Costera de EE.UU. respondió rápidamente, desplegando un avión C-27 y helicópteros para localizar a los ocupantes. Las 11 personas a bordo fueron rescatadas con vida y trasladadas al aeropuerto internacional Melbourne Orlando. Desde allí, fueron llevadas a hospitales locales para valoración médica.
La aeronave, un bimotor turbohélice, es común en vuelos ejecutivos y operaciones en regiones insulares. La FAA ha iniciado una investigación para determinar la causa de la emergencia y los detalles de la comunicación del piloto, así como la condición del avión.





