El conflicto en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz han provocado la pérdida de 14 millones de barriles de petróleo diarios, lo que representa aproximadamente el 13.5% del consumo global medio, según la Agencia Internacional de la Energía. Este volumen de suministro perdido es considerado mayor al de cualquier crisis energética anterior, según su director ejecutivo, Fatih Birol.
La AIE está intentando que países como Nigeria, Brasil y Canadá aumenten su producción para mitigar la pérdida, pero también se requieren medidas para reducir el consumo. Birol sugirió impulsar el transporte público, disminuir los límites de velocidad en las carreteras y facilitar el teletrabajo como acciones necesarias.
Destacó que el tiempo es esencial, ya que una reacción tardía podría hacer que las medidas sean más severas. Birol indicó que varios países asiáticos ya están implementando estrategias para ahorrar energía, mientras que en Europa no hay la misma conciencia sobre la magnitud de la crisis.
Aunque reconoció que Asia enfrenta una situación más urgente debido a su dependencia de los suministros del Golfo Pérsico, advirtió que el mercado del petróleo y gas es global y que todos los países están siendo impactados por esta crisis.







