Honda ha reconsiderado sus planes de vehículos eléctricos en Norteamérica, afectando su situación financiera. No obstante, ha presentado prototipos híbridos que indican un enfoque renovado hacia modelos alternativos.
Uno de los prototipos es un SUV de Acura, sucesor del Acura RDX. La presentación coincide con avances previos, y su producción se anticipa para dentro de dos años. Este modelo destaca por su diseño avanzado, lo que sugiere que la versión final podría ser presentada a finales de este año.
El tren motriz incorporará la nueva generación del sistema híbrido de dos motores de Honda. Este sistema optimizado no solo mejora el consumo de combustible, sino que también reduce los costos de fabricación. Se complementará con un innovador sistema de tracción integral, que proporciona un control más preciso del motor.
El segundo prototipo es un sedán con características de crossover, que se alinea con posibles futuros modelos como el nuevo Civic o Accord. Su diseño robusto y detalles distintivos, como una parte trasera tipo fastback, se apartan de la estética convencional.
Honda tiene planes ambiciosos para el futuro, con al menos 15 nuevos modelos programados para lanzamiento en Norteamérica para 2030, todos presumiblemente con motores híbridos. Adicionalmente, se prevé el desarrollo de híbridos de tamaño mayor, equipados con un motor V6 híbrido que está en fase de desarrollo. Para cumplir con estas expectativas, Honda ampliará la capacidad de producción de todas sus plantas en Norteamérica, incluidas las instalaciones en México.





