El impacto económico de la violencia en México alcanzó 4 billones de pesos en 2025, lo que representa el 11% del Producto Interno Bruto (PIB). Este dato se desprende del estudio Índice de Paz México 2026, que pone de relieve la grave situación de seguridad en el país.
A pesar de una notable disminución del 22.7% en la tasa de homicidios, que equivale a unas 7 mil muertes menos que en 2024, el informe destaca un aumento del 6.2% en los delitos vinculados a la delincuencia organizada. Asimismo, la percepción de miedo entre la población se incrementó un 2.6%.
En el ámbito regional, el estudio indica que el costo de la violencia es particularmente elevado en Colima, donde supera los 70 mil pesos por habitante, en contraste con Yucatán, que presenta un impacto de 10 mil 785 pesos por persona. Este costo se traduce en un sentimiento de inseguridad persistente entre los ciudadanos.
A nivel internacional, México sigue ocupando un lugar destacado en la lista de países con alta percepción de inseguridad, situándose en el puesto 135 de 163 naciones analizadas. Comparativamente, Estados Unidos está en el puesto 125 y Guatemala en el 109, lo que revela rezagos significativos en el contexto de la seguridad en el país.
Los estados más afectados por la violencia, según el Índice de Paz, incluyen Colima, Sinaloa y Guanajuato, con puntajes que reflejan niveles críticos de inseguridad. Sinaloa, en particular, mostró un deterioro alarmante, con un aumento del 70% en homicidios entre 2024 y 2025.
Aunque el informe señala que la nación estuvo 9.9% peor que en 2015, cuando comenzó el registro del Índice de Paz, también identifica áreas con mejores índices de seguridad, como Yucatán y Chiapas.
El análisis sugiere un cambio en la estrategia de seguridad bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, que se ha enfocado en objetivos prioritarios, resultando en la detención de 21 mil personas en 2025. Sin embargo, casos de extorsión y cobro de piso siguen en aumento, lo que afecta la percepción de seguridad de la población.
Expertos advierten que la disminución en los homicidios no garantiza una mejora en la seguridad general. Esto se debe a que delitos como la extorsión suelen estar invisibilizados en las estadísticas, ya que las víctimas frecuentemente no denuncian por miedo.
Además, el estudio revela que México tiene solo dos jueces y magistrados por cada 100 mil habitantes, cifra notablemente inferior al promedio mundial de 14. Esta situación contribuye a una percepción generalizada de impunidad en el país.






