Un fuerte batazo de foul golpeó la careta del umpire Luis Galán en el partido entre Bravos de León y Diablos Rojos del México. A pesar de la protección, el impacto le causó un golpe en la quijada, obligándolo a abandonar el juego.
El encuentro se llevó a cabo en el Estadio Domingo Santana, donde ambos equipos se enfrentaron por segunda vez en la temporada. La primera pausa del juego fue por lluvia durante 20 minutos, pero la más prolongada ocurrió tras el incidente con Galán.
El batazo de foul fue de Jermaine Palacios, de Bravos. Aunque Galán se mantuvo de pie, fue rápidamente asistido por sus compañeros. Tras una revisión médica, se decidió que dejara el partido, continuando el juego con tres árbitros. Michael Salazar asumió su lugar detrás del plato.
Los Diablos Rojos se llevaron la victoria con un marcador de 15 a 9.






