Un avión de la Fuerza Aérea británica fue interceptado de manera peligrosa por dos cazas rusos durante un vuelo sobre el mar Negro. Este incidente, ocurrido el pasado mes de abril, ha generado preocupación en el Reino Unido sobre la seguridad en el espacio aéreo internacional.
El avión de reconocimiento, tipo Rivet Joint, volaba desarmado como parte de una misión rutinaria de la OTAN en el flanco oriental. Durante el sobrevuelo, uno de los cazas, un Su-35, se acercó lo suficiente para activar los sistemas de emergencia del avión británico, incluso desactivando el piloto automático. Otro caza, un Su-27, realizó maniobras que lo llevaron a cruzarse frente al Rivet Joint en múltiples ocasiones.
El Ministerio de Defensa británico subrayó que, a pesar de las maniobras peligrosas, el personal de la RAF actuó con calma y completó su misión sin incidentes. Representantes del gobierno británico se presentaron en la embajada rusa en Londres para condenar el comportamiento de los pilotos rusos.
El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, afirmó que el incidente es un claro ejemplo de la conducta militar rusa hacia aeronaves desarmadas en espacio aéreo internacional. Healey advirtió que estas acciones pueden aumentar el riesgo de accidentes y potencialmente escalar el conflicto, pero aseguró que no afectarán el compromiso británico de defender a la OTAN y sus aliados. Este episodio se produce un mes después de que el Reino Unido anunciara la detección de actividad de submarinos rusos cerca de cables submarinos críticos en el Atlántico Norte.







