La propuesta de Claudia Sheinbaum para modificar las elecciones judiciales y aplazarlas hasta 2028 ha generado debate en México. Jesús Silva-Herzog Márquez considera que esta medida es prudente, aunque subraya que revela la incapacidad del gobierno para reconocer el fracaso de los recientes comicios, evidenciado por la baja participación.
A pesar de esto, el columnista advierte que la propuesta no aborda cuestiones fundamentales. La subordinación de los árbitros, la eliminación de los mecanismos meritocráticos y la destrucción de la carrera judicial son problemas que persisten y requieren soluciones más profundas.







