El gobierno de la Ciudad de México, liderado por Clara Brugada, está implementando cambios urbanísticos que han generado descontento entre los residentes de diversas colonias. Habitantes han señalado que, sin previo aviso, se han reclasificado áreas a través de modificaciones en el código postal, resultando en aumentos significativos en el pago del predial y en impactos económicos para muchas familias.
En la colonia Olivar de los Padres, los vecinos reportan que sus domicilios han sido administrativamente incorporados a la zona de Lomas de San Ángel Inn, lo que ha provocado incrementos de hasta 300% en el cobro del impuesto predial. A su vez, los residentes han notado un aumento en el interés de desarrolladoras inmobiliarias por adquirir terrenos y promover nuevos proyectos residenciales y comerciales.
La inquietud de los vecinos ha crecido tras la actualización del Plan General de Desarrollo que impulsa el gobierno local. Organizaciones ciudadanas critican que este plan favorece la centralización de decisiones urbanas en nuevas “Casas de Gobierno” y futuros “Consejos de Gobierno Comunitario”, lo que podría limitar la capacidad de los vecinos para decidir sobre el uso del suelo y las obras en sus colonias.
A pesar de que el plan menciona conceptos como “densificación estratégica” y “vivienda asequible”, los habitantes de colonias como San Ángel y Olivar de los Padres temen que estas definiciones faciliten la regularización de construcciones irregulares y aceleren la especulación inmobiliaria en sus áreas.








