La noche del viernes se inauguró el Estadio Yu’va, el nuevo hogar de Los Guerreros de Oaxaca en la Liga Mexicana de Beisbol. La celebración fue afectada por una fuerte lluvia, lo que obligó a aplazar el partido contra Querétaro.
Este estadio fue financiado por la Fundación Alfredo Harp Helú. Aunque se presentó como una impresionante obra arquitectónica, especialistas señalaron irregularidades en licencias y estudios de desarrollo urbano.
Desde diciembre de 2024, un grupo de arquitectos del estado había manifestado preocupaciones sobre estas irregularidades. La Secretaría de Obras y Desarrollo Urbano del Ayuntamiento impuso una suspensión provisional que no detuvo la construcción.
Además, la Fundación Harp no ha mostrado los permisos para edificar en terrenos de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).
Antes de la inauguración, un grupo de padres de familia protestó, bloqueando accesos por el incumplimiento de acuerdos sobre el proyecto y la falta de información. También acusaron a la empresa constructora de no cumplir con obras para las escuelas cercanas.
En el marco de la inauguración, se reportó un accidente de un obrero que cayó en una cisterna y se encuentra en estado grave.
A pesar de los contratiempos, la ceremonia continuó con un espectáculo que incluyó la presentación de jugadores y pirotecnia. El estadio, con una inversión de más de 1,500 millones de pesos y capacidad para más de 10,800 aficionados, abrió oficialmente sus puertas.
Alfredo Harp Helú, presente en la ceremonia, expresó su amor por Oaxaca y su compromiso con el beisbol en la región. Guillermo Espíndola Morales, presidente de Los Guerreros, reconoció que la construcción aún no está completa.
El estadio contará con 18 suites, seis terrazas, áreas premium y mejoradas zonas para la afición. La lluvia, sin embargo, presentó problemas, ya que algunos techos mostraron goteras.









