El ataque con drones contra una residencia de estudiantes en la región de Lugansk, controlada por Rusia, ha dejado al menos 16 muertos, la mayoría mujeres jóvenes. La noticia ha generado un intenso debate en la ONU sobre la responsabilidad del ataque, que ocurrió en un contexto de creciente tensión entre Ucrania y Rusia.
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha ordenado a sus fuerzas armadas preparar opciones de represalia, tras acusar a Ucrania de llevar a cabo un ataque deliberado. Por su parte, el Ejército ucraniano ha negado cualquier responsabilidad, sosteniendo que su objetivo era una unidad de comando de drones.
En el lugar de los hechos, una grúa trabaja para retirar escombros de un edificio devastado, donde se encontraron pupitres cubiertos de polvo y ladrillos. Testimonios locales indican que los cohetes impactaron en una antigua base antes de que los drones alcanzaran la residencia, causando incendios.
Fuentes rusas reportan que aún hay cinco personas atrapadas bajo los escombros. El jefe de la administración en la región, Leonid Pasechnik, ha publicado los nombres de 11 víctimas, destacando que la mayoría eran mujeres de 19 años.
En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia acusó a Ucrania de crímenes de guerra, mientras que Ucrania rechazó la acusación, solicitando acceso al lugar del ataque. Funcionarios de la ONU han condenado los ataques contra civiles, recordando un ataque previo que resultó en la muerte de dos trabajadores humanitarios.
A su vez, miles de ucranianos han perdido la vida en ataques aéreos que afectan zonas alejadas del conflicto activo. Rusia ha intensificado sus bombardeos sobre infraestructuras críticas en Ucrania, mientras que Ucrania ha continuado atacando instalaciones rusas, incluso en su propio territorio, aunque ambas naciones niegan atacar a civiles.
Recientemente, se reportaron daños en una terminal petrolera en el puerto ruso de Novorossiysk, así como ataques ucranianos en varias instalaciones industriales en Rusia, aunque estas últimas no reportaron víctimas.









