Javier Aguirre aseguró que no otorgaría convocatorias a la ligera para el Mundial 2026. Los jugadores debían tener actividad en sus clubes y buen rendimiento.
El domingo, Aguirre entregó la lista de 26 nominados. Sin embargo, se cuestiona si cumplió su promesa.
Guillermo Ochoa, convocado, juega en el Limassol de Chipre y ha sido criticado por su rendimiento. Su llamado se interpreta como un homenaje, aunque podría pelear por la titularidad.
Álvaro Fidalgo fue convocado pese a estar en un nivel bajo en el América y después en el Betis. Ha jugado poco y no destaca más que otros mediocampistas.
Luis Chávez regresa de una larga lesión y solo ha jugado cuatro partidos esta temporada, lo que genera dudas sobre su ritmo. Aguirre lo eligió en lugar de Marcel Ruiz, quien demostró estar en mejor forma.
César Huerta, también inactivo por una pubalgia, disputó solo cuatro partidos y fue convocado. Diego Lainez y Germán Berterame parecían alternativas más sólidas.
La elección de ‘Memote’ Martínez sorprendió, ya que no es titular en Pumas y su rendimiento es inferior al de otros delanteros.
Edson Álvarez, aunque con jerarquía, llega con un bajo nivel y ha sido suplente en el Fenerbahçe. Obed Vargas llega tras ser fichado por el Atlético de Madrid, pero su participación fue limitada.
Jorge Sánchez tuvo poca actividad en Grecia, mientras que Santiago Giménez, aunque en el AC Milan, no ha jugado mucho por una lesión.
Injusticias notables: Charly Rodríguez, a pesar de su buen rendimiento, no fue convocado. Richard Ledezma, mejor lateral, y Marcel Ruiz, con un papel clave en la Concacaf, también quedaron fuera. Germán Berterame tenía un mejor momento que otros convocados.
La convocatoria siempre genera debate. Aguirre, pese a las dificultades, incumplió su promesa. Siete a nueve jugadores de la lista resultan cuestionables y no están en su mejor forma.









