León, Guanajuato, enfrenta un creciente desafío en la movilidad peatonal. A medida que se implementan obras de ampliación vial para reducir el congestionamiento generado por el aumento poblacional, los peatones sufren a diario debido a las deficientes condiciones de las banquetas en diversas arterias de la ciudad.
Las problemáticas incluyen banquetas angostas, la invención de espacios peatonales por vehículos estacionados, y la obstrucción por postes de servicios públicos, lo que obliga a los transeúntes a caminar sobre el arroyo vehicular. Esta situación incrementa el riesgo de accidentes en áreas con intenso flujo de automóviles y transporte público.
Un recorrido sobre el bulevar Mariano Escobedo reveló que, a pesar de ser una zona con alta actividad comercial, las banquetas en varios tramos son insuficientes o casi inexistentes. Algunos residentes, como Juan Montiel Moreno, han aprendido a sortear estos obstáculos, pero reconocen que la falta de espacio adecuado presenta un riesgo significativo, especialmente para los adultos mayores.
Los problemas no se limitan a esta vialidad. En el centro de la ciudad, en la calle Ignacio Zaragoza, los peatones también deben compartir el espacio con automóviles y motocicletas, lo que aumenta la vulnerabilidad de quienes transitan a pie. Igualmente, en el bulevar Camino a Comanja se observaron las mismas condiciones de movilidad deficiente, con banquetas reducidas y desniveles.
Las obras de ampliación en el bulevar Manuel J. Clouthier, aunque buscan mejorar la circulación vehicular, aún dejan sin resolver las carencias en la infraestructura peatonal. Residentes como Everardo Cervantes han destacado la incomodidad de caminar en banquetas demasiado estrechas en la zona centro y la necesidad de infraestructura adecuada que garantice la seguridad de todos los usuarios de la vía.
El colectivo URBE ha expresado su preocupación por la falta de un enfoque balanceado en los nuevos proyectos de movilidad, que parece priorizar el uso del automóvil sobre las necesidades peatonales. Según la organización, es fundamental que las obras consideren espacios adecuados para los peatones, incluidos criterios de accesibilidad para personas con discapacidad y adultos mayores.
A medida que León avanza en su desarrollo urbano, la comunidad demanda no solo la mejora del tránsito vehicular, sino también la creación de espacios seguros y accesibles para quienes caminan por sus calles.







