La fiesta que el gobierno convirtió en un crimen
Rafael Cabrera investiga poder y corrupción. Su nombre está asociado a la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, ahora explora un tema diferente: la contracultura y la represión juvenil.
En entrevista, señala: “Me interesa el cruce entre lo frívolo y el poder. La Casa Blanca también hablaba de eso.”
Su interés nació al encontrar una portada del 13 de febrero de 1971. La noticia prometía LSD, pornografía y una “orgía hippie” durante una redada. “Fue amor a primera vista», comenta riendo.
Más adelante, Cabrera reveló que tras el escándalo había una generación buscando libertad en un país reprimido.
“Nadie estaba haciendo algo ilegal. La narrativa de la orgía persistió porque así lo presentó la prensa. Al leer los testimonios, se entiende que eran jóvenes buscando divertirse”, explica.
En su libro, aparecen adolescentes escondiendo marihuana, Alejandro Jodorowsky en sus inicios y jóvenes queer luchando por ser visibles en un entorno hostil. Cabrera asegura que las autoridades fueron quienes violaron la ley.
“El poder fue quien violó la ley esa noche. Sin orden, violaron derechos. Lo que revela el libro es un pasado represor que no debemos olvidar”.








