El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan regresó a Somalia y fue recibido como un héroe tras su entrada denegada a Estados Unidos.
En el Aeropuerto Internacional Aden Adde de Mogadiscio, cientos de aficionados, periodistas y autoridades le dieron la bienvenida. Artan, quien iba a ser el primer somalí en arbitrar en un Mundial de fútbol, lució su chamarra negra de la FIFA y recibió flores y una gran bandera nacional.
Artan expresó que no se siente desanimado por la situación. «Continuaré trabajando duro y haré historia en el próximo Mundial», aseguró. También fue recibido por el presidente del país, quien expresó su apoyo.
El ministro de Defensa, Ahmed Moallim Fiqi, destacó que Artan «ha elevado el nombre de Somalia». El ministro de Juventud y Deportes, Mohamed Abdulkadir Ali, manifestó su deseo de que se convierta en «el mejor árbitro del mundo».
El 6 de junio, al llegar a Miami desde Estambul, se le negó la entrada debido a supuestas vinculaciones con organizaciones terroristas, según un funcionario de la administración de Donald Trump.
La Administración de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) encontró información negativa sobre él, lo que llevó a su expulsión. El Gobierno somalí calificó el incidente de «lamentable» y anunció gestiones diplomáticas para solicitar explicaciones a EE.UU. y la FIFA.
Artan fue nombrado árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y su situación ha generado una fuerte reacción en su país.









