En Lagos de Moreno, Jalisco, los residentes de los fraccionamientos Ciudad Maderas y Puerta Luna enfrentan un clima de inseguridad que les obliga a evitar regresar a sus hogares después de las 11 de la noche. La preocupación surge de asaltos perpetrados por un grupo armado que opera en la zona, afectando principalmente a familias originarias de León.
Los constantes robos han dejado a los habitantes inseguros, especialmente en los límites de ambas entidades. El acceso a ayuda policial se complica, ya que el retén más cercano se encuentra a 4 kilómetros de Ciudad Maderas, mientras que el arco de la Policía Municipal en León está aún más lejos, a 10 kilómetros de Puerta Luna.
Testimonios de víctimas revelan la gravedad de la situación. Recientemente, dos incidentes ocurrieron la semana pasada. Una mujer relató cómo un grupo de jóvenes encapuchados asaltó su vehículo mientras regresaba de León con su familia. A pesar de interponer una denuncia en el Ministerio Público, aún no han recibido respuesta.
En otro caso, una joven estudiante también fue víctima de un asalto. Al llegar a su fraccionamiento con su novio, fueron interceptados por delincuentes armados, lo que generó una situación de pánico. La denuncia que intentaron presentar al día siguiente fue rechazada, ya que era sábado.
Los habitantes demandan medidas de seguridad más efectivas, incluyendo iluminación en el camino que conecta a Puerta Luna. Aunque existe una patrulla contratada, los ciudadanos señalan que no se observa suficiente apoyo por parte de las autoridades locales.
Intentos de contactar al alcalde de Lagos de Moreno para obtener una respuesta oficial se han encontrado con evasivas, lo que añade mayor frustración a los habitantes que buscan soluciones inmediatas a la creciente violencia en la región. La situación de inseguridad en el área no es nueva, con antecedentes de robos a mano armada que han impactado a diversos ciudadanos en los límites de Jalisco y Guanajuato.






