El exgobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, ha comenzado a activar sus estrategias políticas en el contexto de un ciclo electoral inminente. A pesar de pasar gran parte de los últimos meses en España, su presencia en el Estadio Azteca durante la apertura de la Copa del Mundo indica un retorno a las actividades políticas en el país. Su decisión de no unirse al Gobierno de Claudia Sheinbaum resalta su aislamiento tras la pérdida electoral frente a Morena.
Del Mazo, quien fue el último gobernador priista del Estado de México, no recibió un cargo diplomático, contrariamente a otros exgobernadores. En este nuevo capítulo, está operando a través de Alejandra del Moral, su protegida, quien actualmente ocupa un cargo en la administración de la Cuarta Transformación. Este enfoque sugiere una estrategia pensada para mantener su influencia en el panorama político local.
Pronto, Del Moral buscará promover candidaturas dentro del PRI, incluyendo a Melissa Vargas para la alcaldía de Toluca, a pesar de que ya enfrentó una derrota en 2024. Además, está en busca de posicionar candidatos en municipios como Cuautitlán Izcalli, Lerma y Tenancingo, donde tiene una conexión personal significativa.
En el contexto de Morena, Del Mazo también plantea acciones en Ocoyoacac, donde respalda a la exalcaldesa Diana Pérez. Las candidaturas en Tenancingo y Tianguistengo son de especial relevancia, dado el legado de Carlos Hank, un personaje clave en la política del Grupo Atlacomulco. Estas acciones evidencian un intento deliberado de reconfigurar el equilibrio de poder en el Estado de México a través del consenso partidista y alianzas estratégicas.






